Opinión

Sentimiento Guariqueño: Por el Abg. Ángel Olivero.

Opinión Estamos viviendo una de las mayores amenazas en nuestra vida para la educación global. Más de 1600 millones de niños y jóvenes no asisten a la escuela en 161 países por la pandemia del Coronavirus-19

Esto representa cerca del 80 % de los estudiantes en edad escolar en el mundo. Ya estábamos experimentando una crisis global de aprendizajes.

Muchos estudiantes, aún cuando estaban en nuestras escuelas, no estaban adquiriendo las habilidades fundamentales necesarias para la vida.El porcentaje de niños que a los 10 años no pueden leer ni comprender un texto simple, era de 53 % en niños en países de ingresos bajos y medianos. Esto era antes de la crisis.

Esta pandemia tiene el potencial de empeorar aún más estos resultados si no se actúa de manera adecuada. La mayoría de los países tienen sistemas educativos muy desiguales, y los niños más pobres son quienes se verán más afectados., sobre todo para Venezuela en cuanto a la pésima política en materia Educativa.

Al comenzar el año escolar tarde o interrumpirlo (dependiendo de si viven en el hemisferio sur o norte) alterará por completo la vida de muchos niños, sus padres y maestros.

Pero bastante se puede hacer para al menos reducir este impacto a través de estrategias de aprendizaje remoto. Los países más ricos están mejor preparados para avanzar hacia estrategias de aprendizaje en línea (aunque con mucho esfuerzo y desafíos para los maestros y los padres).

En cambio Venezuela, los ingresos medios y los más pobres, la situación es muy heterogénea; y sin intervenciones correctas, la gran desigualdad de oportunidades que existe (ya inmensa e inaceptable para empezar). Muchos de nuestros niños no tienen un escritorio, libros, material de lectura, conexión a internet, una computadora en casa o padres que los apoyen.

Otros si los tienen. Lo que debemos evitar, o minimizar en la medida de lo posible, es que esas diferencias en las oportunidades se expandan y causen que la crisis tenga un efecto negativo aún mayor en los aprendizajes de los niños pobres.

Al ministerio de educación le preocupa que basar el aprendizaje remoto sólo en estrategias en línea implicará llegar solo a los niños de familias más acomodadas.

Usar herramientas en línea para asegurar que las guías pedagógicas no es segura para nuestros niños. la pedagogía presencial es muy importante para que tenga un proceso de aprendizaje. es el aprendizaje utilizando todas las plataformas de comunicación, con el objetivo de llegar a la mayor cantidad de estudiantes posible.

Es fundamental mantener el vínculo de los estudiantes con el proceso educativo, especialmente los jóvenes de secundaria. Las tasas de deserción escolar siguen siendo muy altas en Venezuela y en muchos países, y un largo período de falta de clases puede resultar en un aumento mayor. Muchos jóvenes pueden simplemente no regresar a la escuela.

Las escuelas no es solo aprender matemáticas y ciencias; es también relaciones sociales e interacciones (y aprendizaje) entre pares. El papel de los padres y la familia, que siempre ha sido extremadamente importante, adquiere ahora una mucho mayor importancia.

En muchas partes del mundo, los programas de alimentación escolar brindan a los niños la comida más nutritiva del día. Son esenciales para el desarrollo cognitivo y el bienestar. Estos programas son esfuerzos logísticos y administrativos muy complejos. No es fácil,

En Venezuela deben encontrar la manera de proporcionar estas comidas utilizando las instalaciones escolares de manera organizada, o redes comunitarias o, si es necesario, distribuirlas directamente a las familias.

Si la entrega de comidas o alimentos no es factible desde el punto de vista logístico, los programas de subsidio monetario deben ampliarse o implementarse para compensar a los padres.

Las respuestas a la crisis generado por el coronavirus-19 requieren planificación, pero hay que estar preparado para ir ajustando los planes, ya que los escenario sobre la pandemia cambian día a día, y existe además incertidumbre en torno a la efectividad y cumplimiento de las medidas de mitigación que los países están tomando.

Las reaperturas de nuestra escuelas en Venezuela podrían ser garrafal ,aunado al miedo que existe en nuestra sociedad venezolana, como también psicológicamente entre los niños, adolescente, padres, maestros aunado a los sueldo pírrico que devenga los maestro educadores cuando no le alcanza para adquirir un medicamento que está en el margen del 85% por ciento como también la póliza de seguro para  asegurar su salud.

los sueldo devengado por un educador venezolano imposibilita de ir nuevamente a retomar los salones de clases a demás del impacto psicológico de esta mal que esta acabar con la humanidad entera o la posibilidad de una segunda ola de la pandemia.

En este contexto incierto, podría ser mejor tomar decisiones suponiendo un escenario de suspensión de clases largo y a corto tiempo, aunado a nuestro marco constitucional en sus articulo 43, 78 y 83, en concordancia con la Ley Orgánica para la protección de niños, niñas y Adolescentes en sus artículos 4-A,7,8,15,25 y 41.

El desafío actual es reducir al máximo el impacto negativo que esta pandemia tendrá en el aprendizaje y la educación, y aprovechar esta experiencia para retomar una ruta acelerada de mejora en los aprendizajes. A medida que los sistemas educativos hacen frente a esta crisis, también deben planificar cómo recuperarse, con un renovado sentido de responsabilidad de todos los actores y con una mejor comprensión y un sentido de urgencia de la necesidad de asegurar que todos los niños tengan las mismas posibilidades de recibir una educación de calidad.

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